Cada persona es capaz, a su manera.
Esto no empezó como un plan de negocio. Empezó en casa, viendo a un niño construir un camino que nadie le había dado.
Differentability
La palabra «discapacidad» nunca me encajó. Da a entender que falta algo — que falta una capacidad. Pero ¿es esa toda la verdad? ¿O es simplemente otra forma de hacer las cosas, una que no se ajusta a la mayoría? ¿Y si lo llamáramos «differentability»? Una palabra que se siente mucho más cerca de la verdad.
Déjame contarte una historia. Un niño nació sin una mano. Y aun así, desde muy pequeño, no dejó que nada lo limitara. Le encantaban las aventuras del parque, entre todos los deportes eligió el tenis y le entregó su corazón a la música. Una guitarra eléctrica que heredó de su tío se convirtió en su fiel compañera — en contra de todo lo «normal». ¿Cómo? De otra manera. Se abrió su propio camino, y de verdad se le da bien. Quizá no soy imparcial — es mi hijo — pero puedes juzgar tú mismo.
Muchos de nuestros límites nos los ponemos nosotros mismos. Porque es más fácil. El mundo baja sus expectativas sobre nosotros y entonces — por desgracia — nosotros también empezamos a bajarlas. «Me encantaría tocar un instrumento, pero no tengo una mano…» «Sueño con viajar, pero no hablo ningún idioma…» «Merezco un trabajo mejor, pero no soy lo bastante listo…» ¿Con qué límites te has topado tú?
Los límites suelen ser solo constructos — cosas que levanta nuestra propia mente. Si tu corazón quiere algo de verdad, ¿qué te lo impide? ¿Podrías abordarlo de otra manera? Quizá — solo quizá — tú también eres «differentable»…

A demasiados adolescentes capaces les dicen que son «demasiado» o «no lo suficiente». Demasiado ruidosos, demasiado callados, demasiado raros, demasiado ambiciosos. Aprenden a esconder lo que los distingue para encajar con los demás.
uNickorns nació de una convicción: la diferencia no es un defecto que esconder, sino material para construir. De lo que te hace diferente puede salir algo que nadie más haría como tú.
La agencia es la certeza tranquila de que tienes influencia — de que puedes empezar algo, construirlo, cambiarlo. Es la diferencia entre esperar a que te digan qué hacer y ver un problema y ponerte a ello. Todo lo que construimos apunta en esa dirección.
Cuestiona lo que parece obvio, haz preguntas incómodas, busca tu propio camino en vez de repetir el de los demás.
Haz la primera versión antes de sentirte listo. Mejor enseñar algo imperfecto que no enseñar nada.
Las mejores cosas se construyen con la gente, no al lado de ella. Escucha, da, ten en cuenta al otro.
No la de las frases motivacionales — la que nace de las cosas que de verdad has hecho.
Misión
Queremos crear un espacio donde los adolescentes no tengan que fingir que son como los demás.
Pueden pensar distinto, hacer preguntas incómodas, intentar, equivocarse y descubrir de qué son de verdad capaces.
Les ayudamos a convertir las ideas en acción, a aprender responsabilidad, a cooperar con otros y a construir confianza — no sobre halagos, sino sobre experiencias reales.
No queremos decirles a los jóvenes en quién convertirse. Queremos ayudarles a descubrir quiénes ya son — y qué pueden hacer con ello.
Visión
Soñamos con una generación que no espera a que alguien le dé permiso, le señale el camino o decida por ella para qué sirve.
Jóvenes que conocen su valor pero no se sienten mejores que nadie. Que crean con audacia, cooperan con empatía y asumen la responsabilidad de sus ideas. Que no tratan su diferencia como un problema que arreglar, sino como algo que puede convertirse en su fuerza.
Queremos que uNickorns se convierta en un movimiento internacional de jóvenes que no solo intentan encontrar su lugar en el mundo — aprenden a crearlo.
Lo que uNickorns no es.
No un sitio donde te sientas a escuchar. Aquí se hace — y se aprende creando cosas reales.
Nada de «hazte millonario en 30 días». Nos importa la capacidad real, no los atajos.
Nada de afirmaciones motivacionales. Aquí la confianza se construye sobre pruebas, no sobre eslóganes.